Hasta siempre, siempre, siempre.
Mi madre siempre me da dos besos en la frente antes de salir. Es su manera de decirme que, pase lo que pase, la despedida está hecha y no hay vuelta atrás. Hoy me toca a mí daros dos besos en la frente.
Hoy toca decir adiós. Me voy feliz de aquí, sabiendo que cada palabra, cada reflexión, cada intento en este blog ha tenido sentido. Que vuestra mentalidad crítica haya crecido, que nada haya quedado por decir… eso es lo que me llevo conmigo.
Mi trabajo ha sido continuo, además he intentado que en todo momento aprendáis algo nuevo con todas y cada una de mis publicaciones. En nuestros trabajos en equipo y los roles, nos hemos hecho aún más amigos y hemos sabido afrontar momentos muy duros, momentos en los que no podíamos trabajar más, pero aún así, el equipo ha podido con todo. Además, me voy feliz, pues hemos abarcado multitud de temas como la drogodependencia, la violencia de género o incluso la participación ciudadana.
Esta asignatura ha sido muy gratificante y, sinceramente, no tengo nada que señalar sobre su organización ni sobre las tareas propuestas. Por ello no quiero realizar ningún comentario más, solo me gustaría destacar su excelente planificación, ya que es la única asignatura en la que en todo momento tenemos claro qué debemos hacer y qué no.
Me voy con gratitud. Con gratitud por cada instante compartido. Por cada reflexión. Me voy con la sensación de haber dejado algo que perdurará, aunque solo sea en un recuerdo, en una idea, en un pequeño cambio que quizá ocurrió sin que nadie lo notara. Si he conseguido que alguno de vosotros pensase en cómo solucionar una problemática social, por pequeño que fuese el instante, mi tarea aquí ha sido un éxito.
Ahora solo queda despedirse como se despiden los grandes, con la certeza de haber dado todo.
![]() |
| Imagen propia |


.png)
Comentarios
Publicar un comentario