El Cantar de La luna Oscura

Las problemáticas sociales no siempre son visibles.
A menudo conviven con nosotros en los espacios más cotidianos. Nuestro ambiente va deprisa y aunque parezca en absoluta calma, está en continuo movimiento y librando batallas invisibles. Mirar no siempre significa ver. 
A continuación os dejo un vídeo grabado en un parque de Arroyo de la Luz, mi pueblo. Este vídeo nace del intento de detenerme, observar con atención y preguntarme qué realidades se esconden detrás de lo que damos por normal. Porque solo cuando miramos de forma crítica empezamos a cuestionar, comprender y, quizá, transformar aquello que no creíamos un problema.
Una vez visualices el vídeo, te invito a parar y reflexionar antes de seguir leyendo: ¿Qué problemática social ves tú aquí?

Imágenes propias

Para mí este parque siempre fue normal, en él pasaba las tardes con mis hermanas cuando era pequeña. Ahora que soy mayor, sigo pasando las tardes, pero jugando con mis sobrinos.
Dicen que no ves las barreras hasta que te paras a mirar, y tienen razón. Este parque para mí nunca ha tenido barreras ni tampoco podía creer que para otros las tuviera. Es un parque completamente normal, tiene tres entradas, una de ellas tiene una cuesta abajo muy pronunciada, otra son unas escaleras enormes y la última, es una mezcla de ambas: unas pequeñas escaleras y una pequeña pero pronunciada cuesta arriba. Es un parque normal... Eso sí, si no tienes que caminar con un bastón, muletas, vas en silla de ruedas o tienes un carro de bebé. 
Como yo no tengo ninguna de estas condiciones, no era consciente del esfuerzo y de lo difícil que es para una persona que tiene alguna ellas acceder al parque. 
Hoy entiendo que lo “normal” muchas veces solo lo es para quienes no tenemos estas dificultades. Este parque no ha cambiado; lo que ha cambiado es mi forma de mirarlo. Las barreras no siempre se ven, pero están ahí, marcando quién puede entrar sin pensar y quién tiene que calcular cada paso. Quizá la pregunta no sea si este parque es accesible o no, sino cuántos espacios damos por normales sin preguntarnos a quién están dejando fuera. A partir de ahora, párate a mirar y piensa: ¿Cuántas barreras invisibles seguimos sin ver en los lugares que creemos de todos?



Comentarios

Entradas populares